Enfermedades crónicas y promoción de la salud

El impacto de las enfermedades crónicas está creciendo de forma sostenida en numerosos países de ingresos bajos y medios. La necesidad de prever y comprender la relevancia de las enfermedades crónicas y de intervenir urgentemente contra ellas es una cuestión cada vez más importante. Para ello es preciso que los dirigentes nacionales que están en condiciones de reforzar las actividades de prevención y control de las enfermedades crónicas, así como la comunidad de salud pública internacional, adopten un nuevo enfoque. Como primer paso, es fundamental comunicar los conocimientos y la información más recientes y precisos a los profesionales sanitarios de atención directa y al público en general.

    El problema

      • El 80% de las muertes por enfermedades crónicas se dan en los países de ingresos bajos y medios, y estas muertes afectan en igual número a hombres y mujeres.
      • La amenaza es cada vez mayor: el número de personas, familias y comunidades afectadas está aumentando.
      • Esta amenaza creciente constituye una causa subestimada de pobreza y dificulta el desarrollo económico de muchos países.

      La solución

      • La amenaza que suponen las enfermedades crónicas se puede superar a partir de conocimientos que ya tenemos.
      • Las soluciones son eficaces, y además altamente costoeficaces.
      • Para tener éxito se requiere una acción amplia e integrada a nivel de país, dirigida por los gobiernos.

      ¿Cómo podemos garantizar un futuro sano para niños y para millones como él que han de afrontar enfermedades crónicas?

      La meta

      • • Una reducción anual adicional del 2% de las tasas mundiales de mortalidad por enfermedades crónicas durante los próximos 10 años.
      • Así se evitarán 36 millones de muertes prematuras de aquí a 2015.
      • Disponemos ya de los conocimientos científicos necesarios para alcanzar esta meta.

      Las enfermedades crónicas: la principal causa de mortalidad

      35 000 000 de personas morirán de enfermedades crónicas en 2005

      Entre las enfermedades crónicas destacan las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares, el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas y la diabetes. Las discapacidades visuales y la ceguera, los defectos de audición y la sordera, las enfermedades bucodentales y los trastornos genéticos son otras afecciones crónicas que representan una porción sustancial de la carga mundial de morbilidad.

      Del total de 58 millones de defunciones previstas para 2005 por todas las causas, se estima que 35 millones corresponderán a enfermedades crónicas, lo que supone el doble del número de defunciones correspondiente al conjunto de todas las enfermedades infecciosas (incluidos el VIH/SIDA, la tuberculosis y la malaria), las enfermedades maternas y perinatales y las carencias nutricionales.

      (Los datos presentados en este panorama general fueron estimados por la OMS empleando métodos normalizados a fin de maximizar la comparabilidad entre países, y no coinciden necesariamente con las estadísticas de los Estados Miembros).

      El 60% de todas las defunciones se deben a enfermedades crónicas

      Los países más pobres, los más afectados

      80% de las muertes por enfermedades crónicas se producen en los países de ingresos bajos y medios

      Sólo un 20% de las muertes por enfermedades crónicas se producen en los países de altos ingresos, mientras que el 80% se registran en los países de ingresos bajos y medios, donde vive la mayor parte de la población mundial. Según muestra este informe, ni siquiera los países menos adelantados, como la República Unida de Tanzanía, son inmunes a este creciente problema.

      Un problema con graves repercusiones

      La carga de enfermedades crónicas:

      • tiene serios efectos adversos en la calidad de vida de los individuos afectados;
      • es causa de muertes prematuras;
      • tiene efectos económicos importantes y subestimados en las familias, las comunidades y la sociedad en general.Las enfermedades crónicas abarcan lo siguiente: enfermedades cardiovasculares, cánceres, trastornos respiratorios crónicos, diabetes, trastornos neuropsiquiátricos y de los órganos sensoriales, enfermedades osteomusculares y afecciones bucodentales, enfermedades digestivas, trastornos genitourinarios, malformaciones congénitas y enfermedades cutáneas.

        Conocemos las causas. El camino a seguir está claro. Actuar está ahora en tus manos.

        En muchos aspectos, somos los herederos de las decisiones que tomaron otras generaciones anteriores: políticos, dirigentes empresariales, financieros y gente corriente. Las futuras generaciones se verán afectadas a su vez por las decisiones que hoy tomemos. Todos nos enfrentamos a una alternativa: mantener el statu quo, o aceptar el desafío e invertir ya en la prevención de enfermedades crónicas.

        Maintener el statu quo

        Si no se actúa, unos 388 millones de personas morirán de enfermedades crónicas en los próximos 10 años. Muchas de esas defunciones serán prematuras y afectarán a familias, comunidades y países. Las repercusiones macroeconómicas serán sustanciales. Países como China, la Federación de Rusia y la India podrían ver recortada su renta nacional en una cantidad situada entre los $ 200 000 millones y los $ 550 000 millones durante los próximos 10 años de resultas de las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares y la diabetes.

        Invertir ya mismo

        Aumentando la inversión en prevención de enfermedades crónicas, según se señala en este informe, se podrán prevenir 36 millones de muertes prematuras en los próximos 10 años. De las muertes así evitadas, unos 17 millones corresponderán a personas de menos de 70 años. Esas defunciones evitadas redundarían también en beneficio del crecimiento económico de los países. Por ejemplo, el logro de la meta mundial significaría un crecimiento económico acumulado de $ 36 000 millones para China, $ 20 000 millones para la Federación de Rusia
        y $ 15 000 millones para la India durante los próximos 10 años. El hecho de no utilizar los conocimientos disponibles en materia de prevención y control de las enfermedades crónicas es una temeridad que pone en peligro innecesariamente a las generaciones futuras. No hay nada que justifique que las enfermedades crónicas sigan segando prematuramente la vida de millones de personas cada año por estar relegadas a un segundo plano en la agenda del desarrollo sanitario, cuando conocemos ya perfectamente la manera de evitar esas defunciones. Para asumir el reto que plantean la prevención y el control de las enfermedades crónicas se requiere un cierto bagaje de valor y ambición. La agenda prevista es amplia y audaz, pero el camino a seguir está claro. Conocemos las causas. El camino a seguir está claro. Actuar está ahora en tus manos.


        Fuente: OMS (Organización Mundial de la Salud)  http://www.who.int/chp/chronic_disease_report/part1/es/

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